Las Cayman Islands han sido históricamente populares como un paraíso fiscal.

En noviembre de 1794, diez buques, que eran parte de un convoy escoltado por el HMS Convert, naufragaron en el arrecife en la bahía de armas, en el extremo este de Grand Cayman, pero fue con la ayuda de los pobladores locales que pudieron realizar el rescate. El incidente es ahora recordado como El naufragio de la Vela Diez. Cuenta la leyenda que había un miembro de la familia real británica a bordo y que en agradecimiento por la valentía del pueblo, el rey Jorge III decretó que los habitantes de las Cayman Islands no deben ser reclutados para el servicio en la guerra y el Parlamento legisló que nunca deben ser gravados de impuestos.

Hoy en día, existe un parque como un recuerdo de la noche del naufragio y el heroísmo de los residentes que fueron a rescatar a aquellos a bordo de todas las naves. El recorrido comienza con el Camino Marítimo que lleva a los visitantes a una vista del arrecife donde naufragaron las naves y un acantilado con los restos de hierro de los buques. Allí también se encuentran seis bloques de cemento incrustados - Cada uno de ellos en representación de las vidas perdidas como consecuencia del naufragio.

 La reina Isabel II y su esposo, el príncipe Felipe, visitaron el lugar en 1994 y dedicaron la placa conmemorativa por el 200º aniversario del evento.


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Consejos
y sugerencias

  • Las Cayman Islands fueron descubiertas por Cristóbal Colon en su cuarto viaje a America y en ese entonces las bautizo como Islas Tortugas por la gran proliferación de esta especie.